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Buscando detrás de los gestos
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viernes 14 de diciembre de 2012
Hace poco más de un mes Matías Ayastuy supo que su madre fue vista embarazada antes del secuestro. Al cumplirse 35 años de su desaparición, lanzó una campaña para encontrar una hermana o hermano, como parte de una lucha colectiva que busca casi 400 nietos apropiados.
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Gisela Romero
Matías Ayastuy nació el 2 de marzo de 1977 en Capital Federal, nueve meses antes de que una patota asaltara por la noche el departamento del barrio de Caballito en el que la vida le daba la bienvenida y se llevara para siempre a sus padres, Marta Bugnone y Jorge Ayastuy.

Horas después del operativo conjunto, las fuerzas de seguridad volvieron a buscarlo. De esta forma, Matías también permaneció desaparecido y días antes de Navidad fue encontrado por sus abuelos maternos en la Casa del Menor y la Familia, que dependía de la Secretaría del Interior, rescatado y llevado a Gualeguaychú. En esa ciudad del sur entrerriano, donde había nacido su madre, él también dio sus primeros pasos. Y cuando su andar fue algo más firme, la hermana de su madre y su esposo lo adoptaron, aún sin saber que sería definitivo. La escuela agrotécnica de Villaguay fue el lugar que lo vio crecer, jugar y pelear con sus primas, a las que considera hermanas, María Eujenia, Cecilia, Verónica y Magdalena. Fue así hasta los 18 años, cuando partió rumbo a Rosario, donde vive, trabaja de comunicador social y profesor.  

El 6 de diciembre se cumplieron 35 años del secuestro de sus padres en el denominado Operativo Escoba, destinado a barrer con gran parte de los militantes del Partido Comunista Marxista Leninista (PCML) al que pertenecían Marta y Jorge. Ese día, Matías junto a Abuelas de Plaza de Mayo lanzó una campaña para encontrar a su hermano o hermana, que debió haber nacido en cautiverio, debería cumplir 35 años en 2013 y también permanece desaparecido o desaparecida. 

Matias Ayastui 5

Desde pequeño Matías supo que era hijo de desaparecidos, que sus padres habían sido secuestrados por la dictadura militar y que integraban la lista de los 30.000. Sus tíos, a quienes siempre trató de mamá y papá, respondieron cada pregunta. Ayudaron a mantener viva la memoria, a revivir anécdotas de Marta y Jorge. 

Con el correr de los años, Matías supo que sus padres vivieron algunos años en Rosario, se casaron y empezaron a tener contactos con el Partido Comunista Marxista Leninista. Por esto, la casa que habitaban en el barrio San Francisquito, donde realizaban tarea social, fue atacada por la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A). El hecho los llevó a dejar la ciudad santafesina para  radicarse en el barrio de Caballito, en Buenos Aires. Poco después pasaron a la clandestinidad, cambiaron sus nombres y documentos pero junto a otros cien militantes fueron secuestrados aquel 6 de diciembre.
Marta y Jorge fueron llevados en un primer momento al centro clandestino de detención Club Atlético y entre fines del '77 y principios del '78 derivados a El Banco, donde permanecieron algunos meses y nunca más fueron vistos.

—En 2007 una amiga de mi mamá me informó que ella estaba embarazada y que, según lo que recordaba, era muy incipiente, tal vez de un mes —rememora el joven—. Ante esto, resolvimos hacer la extracción de sangre y llevar la del grupo familiar al Banco Nacional de Datos Genéticos. En ese momento no hubo ningún resultado positivo. Por lo tanto, tomando en cuenta lo incipiente del embarazo, las condiciones de detención y los cruces de información, bajamos la expectativa con respecto a esta búsqueda. Sin embargo, hace uno o dos meses apareció un testimonio nuevo para mí, de una compañera de militancia de mi papá y de mi mamá, que cuenta que el embarazo no era de 20 días ni de un mes, sino que cursaba los 4, 5 o 6 meses. Esto supone una posibilidad mucho más real, de que haya nacido un niño o una niña. 

Matias Ayastui 7

Vestidos de blanco para la ocasión, Marta y Jorge cantan en su casamiento. Él la mira, de cerca, como admirándola. Ella parece estar subsumida en la letra; observar un punto fijo, algo inexistente, para no olvidar palabra. Sólo canta. La foto refleja sólo una pasión de la pareja, de las tantas, como la militancia revolucionaria, de la que supo Matías. 

—Sé que cantaban, que cantaban mucho y que cantaban juntos. Entre otras cosas que hacían, les gustaba tocar la guitarra. Mi mamá de chica fue a una escuela de monjas y en su juventud se inclinó junto a mi papá a lo que fue la Teoría de la Liberación y a los curas tercermundistas. Me imagino que pudo haber venido por ahí el gusto por la música, más allá de que ella vino de una familia de músicos. Casi todos mis tíos tocan la guitarra o cantan. Y yo robo un poco. Toco de oído, sin saber demasiado.  
Esa imagen, que los encuentra celebrando, es una de las que hoy recorre el mundo a través de Facebook, con una leyenda clara: “Si cumplís 35 años entre marzo y agosto de 2013, si fuiste adoptado/a en 1978, si tenés dudas sobre tu identidad: vos podés ser quien estamos buscando”. 

—Con Abuelas definimos empezar a difundir fotos de mi papá y de mi mamá, buscando si hay chicos o chicas, grandecitos, que si dudan de su identidad y se reconocen en algunos rasgos, en alguna mirada o en algunos gestos que aparecen en esas fotos, no duden en acercarse. 

Matías no está solo. Marcha detrás de datos junto a sus familiares, amigos y compañeros de militancia de La Fragua, la agrupación de trabajadores y trabajadoras ocupadas, nucleada en el Frente Popular Darío Santillán. A él se unen quienes comparten en sus muros de la red social las fotos del pasado de sus padres, que siempre devuelven una sonrisa. Por esto, Matías resalta en diálogo con Telaraña, el carácter colectivo de la campaña. Dice que tiene que ver con la búsqueda no solo de su hermano o hermana, sino también con un puñado de gente y organizaciones que buscan a cientos de personas que sufrieron apropiación y sustitución de identidad.

Matias Ayastu 6i

El 21 de diciembre de 2010, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 de Buenos Aires condenó a prisión perpetua a doce represores e impuso penas de 25 años de prisión a otros cuatro, en tanto absolvió de culpa y cargo a uno de los imputados. Todos fueron juzgados por delitos de lesa humanidad cometidos en el denominado Circuito ABO, que incluyó el circuito conformado por los centros clandestinos de detención Atlético, Banco y Olimpo. 

Las penas a prisión perpetua correspondieron a los expolicías, penitenciarios y gendarmes Samuel Miara, Raúl González, Juan Carlos Avena, Eduardo Kalinek, Eufemio Uballes, Juan Donocik, Oscar Rolon, Julio Simón conocido como el "Turco Julián", Roberto Rosa, Guillermo Cardozo, Eugenio Rodríguez Apestegui y Enrique del Pino. En tanto a Juan Carlos Falcón no se lo encontró culpable de ninguna de las imputaciones en los 181 casos que se ventilaron en el juicio. En este primer proceso judicial oral y público de la megacausa que se tramita en Comodoro Py se contempló el secuestro y desaparición de Marta Bugnone y Jorge Ayastuy. Matías fue querellante, y ahora espera que se eleve a juicio oral otra parte de la causa. No desestima que esto suceda durante 2013, pero tampoco descarta la posibilidad de que se concrete en 2014. 

—Da impotencia saber que hay represores que saben de la situación que estamos pasando no sólo los hijos, sino también los familiares a los que les tocó vivir contemporáneamente esta situación traumática, y aún así resuelven sostener el pacto de silencio a costa del padecimiento de muchas familias. No lo digo especialmente por lo que tiene que ver conmigo, sino con algo generalizado en la sociedad. Da bastante bronca que esta gente, que aún muriéndose como lacra de esta sociedad, no tenga la decisión, el coraje y la valentía de dar la información básica. Pero más allá de lo siniestro, de los objetivos políticos, económicos y militares del golpe de Estado, tengo la tranquilidad de saber que hay generaciones que nacen y que se involucran, se comprometen y están dispuestos a reivindicar la bandera de los desaparecidos.
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Comentarios:
Ana Pilar Andrade
02/09/2015 21:28
Marta Bugnone es hermana de mi yerno, La conoci, no solo eso, muchos sábados nos reuníamos en mi casa, a tomar unos mates y charlar un rato...
AdrIana
21/12/2012 01:42
Bueno
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Buscando detrás de los gestos
Hace poco más de un mes Matías Ayastuy supo que su madre fue vista embarazada antes del secuestro. Al cumplirse 35 años de su desaparición, lanzó una campaña para encontrar una hermana o hermano, como parte de una lucha colectiva que busca casi 400 nietos apropiados.

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Marta Bugnone y Jorge Ayastuy. Marta Bugnone y Jorge Ayastuy.
Marta Bugnone y Jorge Ayastuy. Marta Bugnone y Jorge Ayastuy.