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"Y acá me ven, divina, renacida"
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miércoles 20 de noviembre de 2019
Quién es Natalia Herlein, la travesti de Rosario del Tala que sobrevivió a la prostitución, fue barrendera municipal y hoy es referente del movimiento trans que logró el cupo laboral en la localidad y tuvo su primera Marcha del Orgullo.
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Alfredo Hoffman
Natalia Morena Herlein es una activista trans de Rosario del Tala. Es una de las principales referentes de la lucha que se lleva adelante en esa localidad entrerriana, de 15.000 habitantes, por el reconocimiento de los derechos del colectivo LGBTIQ+, la cual ha dado sus primeros frutos a pesar de los obstáculos de los sectores antiderechos. La inclusión laboral trans en el municipio, aprobada por el Concejo Deliberante, y la organización de la primera Marcha del Orgullo en la ciudad, realizada el sábado, son los resultados más visibles.

Natalia habla rápido, pero con habilidad para ordenar las palabras en pocos segundos, sin amontonarlas. Esas palabras cuentan de viejas disputas, de nuevas conquistas y de inextinguibles dolores. Y definen con claridad que el horizonte es alcanzar una sociedad donde todes puedan ejercer el derecho a ser felices.

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"No solamente soy militante por la diversidad sexual, sino también militante del peronismo, más precisamente del kirchnerismo, que me ha logrado apoyar, por lo menos desde allá por el 2012, cuando pude obtener mi identidad", aclara Naty en diálogo con La Huella del Caracol, el programa de la agrupación H.I.J.O.S. Paraná que se emite por Radio Comunitaria Barriletes. Sin embargo, reconoce que para conseguir que les escuchen, debieron enfrentarse con dirigentes de distintos signos partidarios.

Así fue que, cuando se demoraba la sanción de la ordenanza de cupo laboral en el Concejo Deliberante, sintió que les daban “un cachetazo más”. Es que la discriminación no termina de desterrarse: "Hay ciertos hombres, por no decir machirulos, que tienen como una homofobia tapada y dicen: 'mientras ellos a mí no me hagan nada, yo los quiero', como si tuviéramos lepra”. Pero ella no se quedó callada ni quieta y junto a sus pares del colectivo hicieron que la norma se aprobara.

Orillada 

La mirada discriminatoria la llevó a recorrer distintos caminos en la pelea por trabajo digno para ella y sus compañeres. "De estar trabajando en la ruta, me fui a trabajar a una escuela. También estuve en el municipio y barrí las calles", cuenta, pero había "mucha molestia" por su presencia y no pudo seguir como empleada municipal. "Soy muy revoltosa, muy bocona, muy defensora de las mujeres. Cuando no les daban el lugar que se merecían, yo saltaba como leche hervida. Eso me llevó a tener que retirarme del municipio. Yo amaba andar barriendo las calles, amaba tener todas las quincenas mi plata, amaba a mis compañeras, pero la presión que tenía ahí ya empezaba a afectar mi salud", relata.

Antes de barrendera había sobrevivido con la prostitución. "Toda la vida estuve orillada a la ruta, a la prostitución, a ser mal vista porque siempre se nos relaciona o con la prostitución o con el narcotráfico", recuerda. "Por eso le decía a los concejales que era injusto que pidieran, por ejemplo, que no tuviéramos antecedentes policiales, o que exigieran educación secundaria. En otra época era delito estar parada en una esquina vestida de mujer, entonces tengo miles de entradas a la Policía, en Paraná, en Gualeguaychú, en casi todo Entre Ríos; todos los lugares donde iba porque nos decían que ahí se podía trabajar de prostitución y ahí disparaba yo para hacer plata, porque no había otra cosa para hacer. Algunos dicen: hacían la plata fácil. No es la plata fácil, porque tenés que estar toditas las noches, en invierno, en verano. Con una compañera nos pasó que nos chocaron en la ruta, nos dieron por muertas y nos dejaron tiradas. Y acá me ven, divina, renacida".

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Carolina, la pionera

En la marcha del sábado hubo una constante referencia a Carolina Larrosa. ¿Quién era Carolina Larrosa? "Me tocaste el punto débil', dice Naty. "Me tocaste el punto débil porque era la número uno, la impulsora de todo acá en Rosario del Tala. Ella fue la primera que nos vistió de mujer, le robaba la ropa a la hermana para travestirnos. Fue la primera que me llevó a la ruta y la primera que me hizo salir, que me dijo: 'tenemos que tener nuestra casa'. Ella se hizo su casa, salió de la calle, fue a trabajar a la Municipalidad, estuvo trabajando en Acción Social. Fue la trans que se llevó puesta la vida por delante".

Carolina comenzó a tener problemas de salud a partir de meter en su cuerpo productos que le dieran aspecto de mujer. Confiaron en alguien a quien le pagaron por silicona y resultó ser "el famoso aceite de avión". Ella se enfermó de neumonía y ese material hizo que no resistiera una intervención en un pulmón y las complicaciones la llevaron a la muerte. "Fue un travesticidio social", lamenta Natalia al recordarla.

"Yo ya me forré en aceite de avión y ¿qué me queda? Sobrevivir, nada más, y controlar a las demás", afirma. Por eso trabajan en conjunto con el hospital San Roque de la ciudad para prevenir enfermedades en las personas trans y asesorarlas.

Aquí podés escuchar la entrevista completa:


Fotos: Facebook/Derechos Humanos Entre Ríos, Asociación Civil Abriendo Puertas Comunicación Comunitaria y Telaraña.
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Comentarios:
María Marta Sal
20/11/2019 22:05
Felicitaciones!
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"Y acá me ven, divina, renacida"
Quién es Natalia Herlein, la travesti de Rosario del Tala que sobrevivió a la prostitución, fue barrendera municipal y hoy es referente del movimiento trans que logró el cupo laboral en la localidad y tuvo su primera Marcha del Orgullo.

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