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“Carvallo sabe mucho de lo que pasó con los compañeros”
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sábado 25 de agosto de 2018
El genocida, que integró la patota de la Policía de Entre Ríos durante la dictadura, se abstuvo de declarar ante el juez. Su denunciante, Manuel Ramat, recordó que tiene información de lo que sucedía en los centros clandestinos de detención y guarda el secreto del destino de los desaparecidos.
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Alfredo Hoffman

Carlos Luis Carvallo fue detenido el jueves en Posadas y así se le terminó la impunidad, después de permanecer cuatro años prófugo. Este viernes se abstuvo de declarar ante el juez Leandro Ríos y permanece alojado en la Unidad Penal N° 1 de Paraná. Ahora este ex policía y ex personal civil de inteligencia, miembro de una de la patotas que actuaba en la capital entrerriana durante la dictadura, tiene mucho que decir sobre el destino de los desaparecidos, aunque hasta ahora eligió seguir callando. Así lo entendió Manuel Ramat, el sobreviviente del terrorismo de Estado que lo denunció una y otra vez, hasta que al final el Poder Judicial escuchó sus reclamos.

Carvallo fue capturado como resultado de un seguimiento y escuchas telefónicas que los investigadores realizaron para escoger bien el momento de la detención, porque “estaba protegido y tenía información, entonces cada vez que le iban a hacer un allanamiento, se escapaba al Paraguay”, contó Ramat, que fue informado inmediatamente después de la captura. “Sino es por la información que tenía no se explica que una persona pueda vivir prófugo cuatro años estando la mayor parte del tiempo en Posadas”, añadió.

Se trata de un hombre muy conocido en Misiones porque al momento de fugarse conducía uno de los programas de radio más escuchados en esa provincia. El traje de locutor fue el disfraz con el cual intentó borrar su pasado y lo hizo con éxito durante cuatro décadas. Pero ahora debió cambiarlo por el traje a rayas.

Ramat lo denunció en muchas oportunidades, desde 1982. Cuando tuvo la primera oportunidad de declarar ante un juez, siendo preso político como víctima del terrorismo de Estado, aprovechó para contar el calvario por el que había pasado y la responsabilidad que le correspondía al ahora capturado. Después volvió a hacerlo en cada una de las declaraciones que prestó a lo largo de todas estas décadas.

“Tal vez la última declaración, que fue con público, fue más emotiva y pude narrar lo que había vivido y eso también llevó a que, ante el pedido de que se diera respuestas, el juez (Leandro Ríos) tomara nota y lo fueran a buscar”, dijo a Telaraña. Eso fue en 2014, en la etapa de plenario de la causa Área Paraná,

Quién era y es Carvallo

Al hermano de Manuel, Raúl Ramat, lo asesinó la dictadura cívico militar eclesial el 11 de junio de 1976. A los dos o tres días cayó una patota a la casa de los padres con el objetivo de hacer un allanamiento. “Primero lo mataron y después fueron a ver si había algo para comprometerlo y justificar el asesinato”, recordó. “Yo quise hablar con el responsable del operativo para intentar pararlo y el que estaba a cargo de esa patota se presentó como el oficial Carvallo”.

Después, cuando fue detenido Manuel, estando en la Jefatura de Policía, un comisario de apellido Escobar le informó que lo iba a ir a buscar “el oficial Carvallo”. Él fue quien lo llevó en un Ford Falcon a Santa Fe; en la zona de Colastiné Sur, con otros represores lo encapuchó, lo esposó y lo metieron en el baúl del auto. Pudo comprobar que lo trasladaron nuevamente a Paraná y lo metieron en el centro clandestino de detención que funcionaba en la vieja comisaría de El Brete. Identificó el lugar levantándose la capucha y escuchando el ruido del tren que iba en dirección a Estación Parera. Carvallo participaba de los interrogatorios y hacía alarde de que desde 1975 los genocidas recibían instrucción militar para torturar y hacer inteligencia. Después estuvo presente en muchas otras sesiones de tortura que le hicieron en ese y otros CCDs. “Él siempre fue parte de la patota que integraban en conjunto las policías y las fuerzas armadas”, remarcó.

“Era un hombre muy joven, tendría 23, 24 años. Era agresivo. Cuando fue a mi casa pateaba la puerta, era prepotente, amenazaba a mi familia. Era un tipo ambicioso y con afán de figurar, porque de otra forma no se explica que cuando todos ocultaban su nombre, él había dado el suyo y se había hecho reconocer en los interrogatorios. Seguramente se creía impune, por eso hizo tanto alarde”, describió Ramat a este personaje que ahora pasará un buen tiempo tras las rejas.

Manuel no deja pasar ninguna oportunidad para recordar a sus compañeros desaparecidos y la responsabilidad que tienen los represores como Carvallo: “Es una persona que sabe mucho de lo que pasó en esa época, de lo que pasó en los centros clandestinos. Y habiendo compañeros desaparecidos, él tiene información para dar. La expectativa es que pueda aportar algo para lo que todavía falta para el esclarecimiento de la verdad”.

Foto: Wikipedia

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“Carvallo sabe mucho de lo que pasó con los compañeros”
El genocida, que integró la patota de la Policía de Entre Ríos durante la dictadura, se abstuvo de declarar ante el juez. Su denunciante, Manuel Ramat, recordó que tiene información de lo que sucedía en los centros clandestinos de detención y guarda el secreto del destino de los desaparecidos.

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