Telaraña | eriodismo narrativo
martes 26 de septiembre de 2017 | 07:59

Informes Miradas Perfiles Imaginarios
Memoria Género Política Justicia Cultura Trabajadores Vida Cotidiana
Las chicas del Enterprise
Volver...
lunes 27 de julio de 2015
El cronista evoca a algunas de las mujeres que tripularon la nave insignia de la Flota Estelar de la Federación Unida de Planetas, en las primeras realizaciones cinematográficas de Star Trek.
Imprimir

Ariel Vittor
Para los de la generación de este cronista, no puede haber serie de ficción científica comparable a Star Trek, más conocida en estas latitudes como Viaje a las Estrellas. La legendaria serie en la cual el Enterprise se aventuraba hasta los confines del universo fue una prueba contundente de la capacidad de la industria cultural estadounidense de posguerra para producir y difundir sus creaciones a escala planetaria. Pero si bien los episodios de la serie fueron los que redondearon el éxito mundial de la saga, también se hicieron películas, quizá no todas rescatables, pero de similar capacidad motivadora para sus fans.

Este cronista quiere evocar ahora a algunas de las mujeres que tripularon (en la ficción, obviamente) el Enterprise en las primeras realizaciones cinematográficas de Star Trek.

Persis Khambatta, en Star Trek 1

La primera realización de la saga cinematográfica de la serie se tituló, simplemente, La Película. Allí, la actriz india Persis Khambatta encarna a la Teniente Ilia, nuevo oficial navegante del Enterprise, en reemplazo de Pavel Chekov (estelarizado por Walter Koenig), que ahora había sido nombrado Jefe de Seguridad. La teniente pertenece a la raza de los Deltas, seres físicamente muy similares a los humanos pero con una gran sensibilidad emocional. Esa cualidad se manifiesta prontamente en la escena en la que Ilia encuentra, a bordo de la nave del capitán Kirk, a un antiguo amor: el teniente Decker.


Pero no hay tiempo para sensiblerías porque el Enterprise parte pronto a interceptar un misterioso ser extraterrestre que, envuelto en una amenazante nube, se dirige obsesivamente hacia la Tierra. La criatura no puede expresarse por sí misma, por lo que tiene que abducir a un tripulante de la nave de Kirk para lograr comunicarse con el resto de los humanos, a los que denomina “unidades de carbón”. Demostrando que no es zonzo para elegir, el alienígena se queda con la morocha oficial navegante. La robotizada teniente Ilia, que poco había alcanzado a disfrutar de su flamante puesto, asume la tarea de guiar a la tripulación del Enterprise al encuentro de esa inteligencia superior, a la que menciona como V´Ger. Mientras tanto, Kirk y su tripulación intentan averiguar lo más que pueden sobre el extraño ser que se ha apoderado del cuerpo de la teniente. Al cabo de un curioso viaje, Kirk, el doctor Mc. Coy, el teniente Decker y la teniente Ilia se reúnen con el misterioso ser… dando lugar a un final sorprendente, no solo para la película, sino también y particularmente, para las aventuras de Ilia.

La vida real de Persis Khambatta resulto más trágica. Después de una estadía en la India, volvió a los Estados Unidos donde participó como invitada en la serie Mc. Gyver. En 1998, con tan solo 49 años de edad, Khambatta murió de un ataque cardíaco, en su India natal.

Se cuenta que en las convenciones que los trekkies suelen celebrar periódicamente en los Estados Unidos, nunca falta alguna fan que aparece caracterizada como la mismísima Teniente Ilia. Pero, por lo que se sabe, hasta ahora ninguna de las émulas ha sido raptada por extraterrestre alguno.

Kirstie Alley, en Star Trek 2

La segunda película de la saga trekkie se tituló La ira de Khan, y representó el debut cinematográfico de Kirstie Alley, quien después se volvería famosa con la serie Cheers. En este filme, donde Ricardo Montalbán hace del malo del caso, la rubia nacida en Kansas encarna la primera versión de la teniente Saavik. Al igual que el legendario oficial científico Spock, protagonizado (¿hace falta recordarlo?) por el recientemente fallecido Leonard Nimoy, la teniente Saavik es vulcana, aunque en rigor de verdad Spock era hijo de padre vulcano y madre terrestre. Saavik ingresa como Teniente Junior y falla en la prueba del Kobayashi Maru, un desafío irresoluble planteado por la Flota Estelar en los entrenamientos de sus tripulantes.


La teniente aparece como un personaje contradictorio en la película. Porque si los vulcanos se distinguían por su férrea lógica, su carencia de emociones y su imperturbabilidad, esta blonda teniente evidencia poco y nada de eso. Resulta que trata de liarse nada menos que al hijo del capitán Kirk. Y recursos no le faltaban por cierto. Como si no bastaran aquellos ojos verdes (y no estamos aludiendo al célebre bolero de Nilo Menéndez), Alley parecía no hacer demasiados esfuerzos para desplegar cierto erotismo apenas camuflado, como aquella escena en que le habla melosamente al capitán, mientras se mueve ondulantemente en el ascensor del Enterprise. Por si fuera poco, según algunos conocedores de las historias ocultas del universo trekkie, Saavik era un nombre de origen romulano (una de las razas de la famosa serie) que quería decir “gatito”…

Los seguidores de Star Trek convirtieron a Kirstie Alley en la teniente Saavik por antonomasia, por lo cual su siguiente intérprete sería un poco resistida.

Luego de protagonizar a la vulcana, Alley adquirió mayor fama cuando, en 1987, pasó a representar uno de los personajes de Cheers, una comedia serial. En 1989 actuó en Mira quien habla, con John Travolta. Pero luego de treparse a ese pináculo de fama, desbarrancó a un serio problema de sobrepeso, del cual ha venido recuperándose lentamente, aunque con firmeza.

Robin Curtis, en Star Trek 3

La tercera entrega cinematográfica de la saga de Gene Roddenberry, titulada En busca de Spock, tuvo la particularidad de ser dirigida por el propio Leonard Nimoy, quien al mismo tiempo habría de interpretar en la película al cerebral, orejudo y ya famoso oficial vulcano. Como en esta película reaparecía la Teniente Saavik, la caracterización le fue ofrecida nuevamente a Kirstie Alley. Pero la rubia se plantó en una serie de exigencias que dilataron las negociaciones hasta que Nimoy perdió los estribos, demostrando que era vulcano sólo en la ficción. Así fue como el papel le fue ofrecido a Robin Curtis.


Esta nueva encarnación de la teniente Saavik está encargada de explorar Génesis, un planeta de creación artificial. La teniente no está sola a bordo de la nave Grissom: le hace compañía David Marcus, el hijo del capitán Kirk. Y hasta el más ingenuo entiende que entre Saavik y David hay algo más que profesionalismo científico en los camarotes de la nave. La parejita encuentra a un niño vulcano vagando por los parajes del nuevo planeta pero cuando intentan transportarlo a la Grissom, ésta es destruida por una nave klingon, quienes una vez más hacen de malos. Y encima, pronto aparece el Enterprise al rescate de los tortolitos, sólo para caer justo en la trampa que los malvados le han tendido al ingenuo Kirk.

Un poco de atención alcanza para descubrir que la versión de la teniente Saavik que encarna Curtis no se parece mucho que digamos a la que había hecho Kirstie Alley. Curtis estelariza una oficial competente y profesional, pero al mismo tiempo más fría y algo desganada. Nada había quedado de la melosa vulcana de ojos verdes de la segunda película. Si consideramos la frialdad y lógica que caracterizaba a los vulcanos, Curtis parecía mejor que Alley. Sin embargo, la primera versión de Saavik ya se había ganado el reconocimiento de los trekkies, y la actriz de la segunda tuvo que lidiar con esa realidad.

Con el tiempo, Robin Curtis se dedicó a los negocios inmobiliarios, aunque hasta hace poco seguía dando entrevistas, en las que recordaba sus papeles a bordo del Enterprise.

Y después...

Después de éstas hubo otras chicas a bordo del Enterprise, pero este cronista tiene que terminar acá este recorrido cinematográfico. Y para hacerlo, elige como saludo de despedida el mismo que hacía el señor Spock: “Larga vida y prosperidad”.

Compartir en Facebook



Nombre  
Email
Comentario



Comentarios:
No se han hecho comentarios aún...
Subir...
Las chicas del Enterprise
El cronista evoca a algunas de las mujeres que tripularon la nave insignia de la Flota Estelar de la Federación Unida de Planetas, en las primeras realizaciones cinematográficas de Star Trek.

Remitente  
Destinatario   email
Comentarios (opcional)  
Volver...